domingo, 31 de mayo de 2009

COMO SER LLENOS DEL ESPIRÍTU SANTO

Quisera compartir con usted que el sábado 29 de mayo estaba en mi habitación viendo un programa de televisión y como si hubiera recibido una orden del Esprítu Santo me pare de mi cama y le dije a mi esposo me voy para la vigilia en la iglesia, invite a todos pero solo mi hija y mi nuera aceptarón la invitación para acompañarme. Y estando en ese lugar fuí llena plenamente del Espiritu Santo cuando por segunda vez y esta vez cuando se estaba alabando y adorando empezo a manifestar el donde de lenguas pero adorando al Señor, les cuento a todos que regalo de madre más lindo que me pudo regalar el Espirítu Santo porque donde yo vivo se celebrá es el último domingo de mayo. Gracias mi Señor.
La oración en lenguas de la comunidad de Corinto, igual que la de hoy, es un hablar y cantar de modo ininteligible, que no se produce por un éxtasis religioso. Aquellos que la practican la consideran bienhechora en cuanto forma de orar. Estamos, pues, fundamentados cuando afirmamos que este fenómeno religioso. del que constatamos hoy día una reminiscencia, es el mismo del que nos habla Pablo en 1ª Cor. 12, 14.En virtud de ésta conclusión, nos hallamos ahora mejor capacitados para comprender por qué Pablo da gracias a Dios por este don y por qué expresa su deseo de que todos pudieran recibirlo. Hoy , en efecto, millares de cristianos pueden dar testimonio de los frutos que esta extraña manera de orar y cantar produce en sus vidas. Para un gran número de personas ha sido la llave que ha abierto la puerta de una nueva experiencia de Dios".
"El que habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios" (1ª Cor 1 4,2). Cantar en lenguas es un vehículo para hablar a Dios, un medio para que el Espíritu ore en nosotros. El canto en lenguas expresa sentimientos y pensamientos, pero en un sentido global como las lágrimas o la risa. El Espíritu Santo se une a nuestro espíritu, no lo sustituye. Se sirve de todos los recursos de nuestra naturaleza. No es que, de repente, seamos dotados de una capacidad milagrosa. El don consiste en dejarse interior y exteriormente con sencillez, para que pueda brotar este lenguaje de niño. El canto en lenguas se convierte así en el lenguaje de la alabanza, de una alabanza integral, de todo el ser, en la presencia de Dios.
Cuando alguien sienta que el Espíritu Santo le impulsa a glorificar a Dios Padre por Jesús, el Señor, con un canto en lenguas, si es en una asamblea, hágalo cuando el momento sea oportuno para ello; si está a solas, hágalo siempre con toda la unción que sea posible como si estuviera cara a cara en la Divina Presencia. Porque es un canto de Dios para Dios. A su vez notará que su fe se acrecienta, su caridad se intensifica, su esperanza de poseer a Dios vibra con fuerza, su humildad aumenta. Al mismo tiempo, el gozo, la paz y el poder - sobre todo el poder- para hacer lo que por nosotros mismos nunca seríamos capaces de hacer por nuestro crecimiento propio y por todo lo que signifique ayuda y servicio a nuestros hermanos. Entonces se perdonan las ofensas, se aguantan mejor las burlas, se olvidan las distancias, las durezas se suavizan y prodigamos el bien calladamente y con sencillez.En mi criterio, el canto en lenguas tiene un inmenso poder. El poder del Divino Espíritu tal como puede ser canalizado a través de una criatura humana. He ahí un canto nuevo para Dios. ¡ El único nuevo !."

sábado, 23 de mayo de 2009

¿Qué es el Cristianismo y qué creen los Cristianos?

El Cristianismo es único entre todas las otras expresiones de fe, porque el Cristianismo trata más acerca de una relación, que de una práctica religiosa. En lugar de adherirse a una lista de lo que “debe y lo que no debe hacerse”, la meta de un Cristiano es cultivar un caminar cercano con Dios el Padre. Esa relación se ha hecho posible por la obra de Jesucristo, y el ministerio en la vida del Cristiano por el Espíritu Santo.

Los Cristianos creen que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada, infalible, y que su enseñanza es la autoridad final (2ª Timoteo 3:16, 2ª Pedro 1:20-21). Los cristianos creen en un Dios que existe en tres personas, el Padre, el Hijo (Jesucristo), y el Espíritu Santo.

Los Cristianos creen que la humanidad fue creada específicamente para tener una relación con Dios, pero que el pecado separa de Dios a todo hombre (Romanos 5:12, Romanos 3:23). El Cristianismo enseña que Jesucristo caminó por esta tierra, completamente Dios y hombre (Filipenses 2:6-11), y murió sobre la cruz. Los Cristianos creen que después de Su muerte en la cruz, Cristo fue enterrado, resucitó, y ahora vive a la diestra del Padre, intercediendo por los creyentes para siempre (Hebreos 7:25). El Cristianismo proclama que la muerte de Jesús en la cruz fue suficiente para pagar completamente la deuda del pecado que tenían todos los hombres, y esto es lo que restaura la relación rota entre Dios y el hombre (Hebreos 9:11-14, Hebreos 10:10, Romanos 6:23, Romanos 5:8).

A fin de ser salvo, uno simplemente debe poner enteramente su fe en la obra completa de Cristo en la cruz. Si alguien cree que Cristo murió en su lugar, pagó el precio de sus pecados, y resucitó, entonces la persona es salva. No hay nada que alguien pueda hacer para ganar la salvación. Nadie puede ser “lo suficientemente bueno” para agradar a Dios por sí mismo, porque todos somos pecadores (Isaías 64:6-7, Isaías 53:6). En segundo lugar, no hay nada más que se deba hacer, porque ¡Cristo ha hecho toda la obra! Cuando estuvo en la cruz, Jesús dijo “Consumado es” (Juan 19:30).

Como no hay nada que uno pueda hacer para ganar la salvación, una vez que ha puesto su confianza en la obra de Cristo en la cruz, tampoco hay nada que pueda hacer para perder su salvación. Recuerde, ¡la obra fue hecha y completada por Cristo! ¡Nada acerca de la salvación depende del que la recibe! Juan 10:27-29 declara “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni ningún (hombre) las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio (a ellas), es mayor que todos, y ningún (hombre) las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”

Algunos pueden pensar, “¡Esto es grandioso – una vez que soy salvo, simplemente puedo hacer lo que me agrada, y no pierdo mi salvación!” Pero la salvación no se trata de ser libre a fin de hacer lo que a uno le agrada. La Salvación es liberarse de tener que servir a la vieja naturaleza pecaminosa, y ser liberado para ejercer una correcta relación con Dios. Mientras los creyentes vivan en esta tierra en sus cuerpos pecaminosos, habrá una lucha constante de sucumbir al pecado. Vivir en pecado dificulta la relación que Dios busca tener con la humanidad, y mientras uno viva en pecado como un creyente, no va a disfrutar de la relación que Dios intenta tener con el. Sin embargo, los Cristianos pueden tener victoria sobre la lucha con el pecado al estudiar y aplicar la Palabra de Dios (la Biblia) en sus vidas, y ser controlados por el Espíritu Santo – que es, someterse a la influencia del Espíritu, con éste a la cabeza en cualquier circunstancia, y obedecer la Palabra de Dios a través del Espíritu.

De manera que, mientras muchos sistemas religiosos requieren que una persona haga o no ciertas cosas, el Cristianismo se trata de tener una relación con Dios. El Cristianismo se trata de creer que Cristo murió en la cruz como pago por pecado, y que también resucitó. La deuda de su pecado ha sido pagada y puede tener compañerismo con Dios. Usted puede tener victoria sobre su naturaleza pecaminosa y caminar en compañerismo y obediencia con Dios. Ese es el verdadero Cristianismo bíblico.

¿Cuándo / Cómo recibimos el Espíritu Santo?

El apóstol Pablo enseñó claramente que nosotros recibimos el Espíritu Santo en al momento que creemos en Jesucristo como nuestro Salvador. 1 Corintios 12:13 declara, “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” Romanos 8:9 nos dice que si una persona no tiene el Espíritu Santo, no pertenece a Cristo. “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de cristo, no es de Él.” Efesios 1:13-14 nos enseña que el Espíritu Santo es el sello de salvación para todos los que creen, “En Él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de Su gloria.”

Estas tres Escrituras hacen claro que el Espíritu Santo se recibe al momento de la salvación. Pablo no podría decir que todos nosotros fuimos bautizados por un solo Espíritu y que a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu, si es que no todos los creyentes corintios tuvieran el Espíritu Santo. Romanos 8:9 es aún más fuerte. Si una persona no tiene el Espíritu, ésta no pertenece a Cristo. Por lo tanto, la posesión del Espíritu es un factor identificador de la posesión de la salvación. Más aún, el Espíritu Santo no podría ser el “sello de salvación” (Efesios 1:13-14) si ÉL no fuera recibido al momento de la salvación. Muchas Escrituras aseguran claramente que nuestra salvación es asegurada al momento de recibir a Cristo como Salvador.

Esta discusión es controversial, porque los ministerios del Espíritu Santo con frecuencia son confundidos. El recibir / la permanencia del Espíritu en nosotros ocurre al momento de la salvación. La llenura del Espíritu Santo es un proceso paulatino en la vida cristiana. Mientras nosotros sostenemos que el bautismo del Espíritu también ocurre al momento de la salvación, algunos cristianos no coinciden. Esto algunas veces da como resultado que el bautismo del Espíritu sea confundido con el “recibir el Espíritu” y lo ven como un acto posterior a la salvación. En conclusión, ¿Cuándo recibimos el Espíritu Santo? El Espíritu Santo se convierte en nuestra posesión permanente al momento de creer.

viernes, 22 de mayo de 2009

jueves, 21 de mayo de 2009

LA MISERICORDIA TRIUNFA SOBRE EL JUICIO



Mas id, y aprended lo que significa: "MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO", porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores Mateo 9.13

Misericordia y abundante compasión es lo que se podía ver siempre en los ojos del Maestro, de tal manera que los que se encontraban con su hermosa mirada, eran llevados a convicción, aun sin que el Señor les hablara. Tal era el poder de la Misericordia y Compasión en su mirar que muchos llorando se arrepentían de sus pecados. Jesucristo tuvo siempre esta mirada, una mirada de compasión por los pecadores y por los perdidos. Fue su misericordia la que llevó a muchos a seguirles sin dudar, como Pedro, Jacobo y Juan.

Cuando alguien es sorprendido en pecado o falta es común que apele a la misericordia, porque ciertamente si apela a la justicia, el juicio caerá sobre él por su falta. La misericordia otorgada le puede librar del castigo por la falta, pero es necesario un verdadero arrepentimiento para que no vuelva a caer en la trasgresión. El Padre en el libro de los Proverbios aconseja al hijo para que nunca se aparten de él estas dos cosas: la verdad y la misericordia. Le indica que las ate a su cuello porque el cuello tipifica nuestra voluntad, y que las escriba en su corazón, para que de esta manera, la verdad y la misericordia formen parte esencial de su carácter.

sábado, 16 de mayo de 2009

¿Biblia o Celular para alejar la depresión o soledad?

NADIE TE AMA COMO YO, Martin Valverde

NO BASTA SER PADRE O PENSARLO, SER PADRE NO ES UN JUEGO NI TOMARLO A LA LIGERA

VIDAS CAMBIADAS POR CRISTO

Lo invito a que observe el siguiente video le seguro que nuestra vida cambiara solo cuando estamos tomados de la mano de Cristo Jesús


UNA HISTORIA DE AMOR

DANZA CRISTIANA EN UNA MISA

miércoles, 13 de mayo de 2009

“CONSEJOS PRÁCTICOS PARA LOS JÓVENES”


LOS JOVENES SON EL PRESENTE Y EL
FUTURO


En ocasiones escuchamos hermanos decir: “Los jóvenes son el futuro de la Iglesia”. Bueno, hasta cierto punto están en lo cierto, pero no del todo. Una de las cosas que debemos entender es que los jóvenes son el presente y el futuro de la Iglesia. Ellos son muy importantes para la obra del Señor. Los jóvenes tienen mucho potencial para llevar a cabo grandes cosas para la gloria de Dios. Por esta razón, animo a todos los jóvenes a que tomen en serio los siguientes consejos prácticos.


Recuerda a tu Creador en los días de tu juventud: Eclesiastés 12:1 dice: “Acuérdate, pues, de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y se acerquen los años en que digas: No tengo en ellos placer.” Este es un pasaje que debes recordar toda tu vida. Especialmente en tu juventud. Es imperativo que como joven des todo de ti al Señor. El se merece toda tu atención, ya que te da todo de El para que puedas vivir. Todos los jóvenes que no han puesto este pasaje en práctica se han encontrado en grandes problemas. Muchos jóvenes han perdido sus vidas a una temprana edad por haber olvidado a Dios y Su Palabra. Espero en Dios que este no sea el caso contigo.

Estudia la Biblia constantemente: Otro consejo practico que deseo que tengas presente en tu vida es el estudio de la Palabra de Dios. El estudio de la Biblia trae grandes beneficios a tu vida espiritual. La Biblia dice que ella tiene poder de Dios para salvar tu alma (Santiago 1:21; 2 Timoteo 3:15). Dios nos dice que en Su Palabra se encuentra la sabiduría y la inteligencia que tu necesitas (Deuteronomio 4:6). Si tu quieres ser sabio e inteligente necesitas leer, estudiar, y practicar las Escrituras en tu diario vivir. Dios nos exhorta a leer las Escrituras (1 Timoteo 4:13). ¿Qué tanto lees las Escrituras? ¿Qué tanto meditas en las Escrituras? Es mi oración que tú, como joven, medites profundamente en las Escrituras para que de esta manera hagas sabias decisiones en tu vida. Todos los jóvenes que han descuidado el estudio de la Biblia han caído en las garras de
Satanás. Que este no sea el caso contigo. Recuerda que la Biblia puede ayudarte a no pecar contra Dios (Salmo 119:11; Mateo 4:1- 11). Así que, estudia la Biblia todos los días y toma el tiempo para leer los siguientes pasajes bíblicos sobre el tema de estudiar la Biblia (Esdras 7:10; 1 Pedro 2:2; 2 Pedro 3:18; 2 Timoteo 2:15; Hechos 18:24)

Practica la oración constantemente: La oración es un ingrediente esencial para la vida del cristiano. Jesús, el Hijo de Dios, nos enseña lo importante que es la oración en la vida del hombre. Observa lo que dijo en Mateo 26:41: “Velad y orad para que no entréis en tentación, el espíritu a la verdad esta dispuesto pero la carne es débil.” La oración nos ayuda a no pecar contra Dios. Por esta razón es sumamente importante que la practiques en tu diario vivir. Jesús, el Hijo de Dios es nuestro gran ejemplo a seguir. En cierta ocasión, Jesús se levanto muy de mañana para practicar la oración (Marcos 1:35). Esto es lo que tú y yo necesitamos hacer para mantenernos en cercana comunicación con nuestro Padre Celestial. Te animo a que leas los siguientes pasajes en cuanto a la oración (Lucas 6:1ss; Efesios 6:18; Filipenses 4:6; Colosenses 4:2; 1 Tesalonicenses 5:21; Romanos 12:12).

Se un gran ejemplo: Este es un consejo muy práctico. El ser ejemplo trae grandes bendiciones, ya que venimos a ser una influencia positiva para todos aquellos que nos rodean. La Biblia nos exhorta a ser buenos ejemplos (1 Timoteo 4:12) en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Tu y yo tenemos que recordar que somos la sal de la tierra y la luz del mundo (Mateo 5:13-16). El ser un mal ejemplo traerá serias consecuencias. ¿Cómo te conocen en la escuela y en el trabajo? ¿Te conocen como un buen ejemplo, o un mal ejemplo? Espero que las respuestas a estas preguntas sean positivas y no negativas. La Biblia nos exhorta a imitar los buenos ejemplos (1 Corintios 4:16; 11:1; Filipenses 3:17; 3 Juan 11; 1 Pedro 2:21-22). Así que, te animo a que trates lo mejor posible de ser un excelente ejemplo, así como Jesús lo fue, y lo sigue siendo.
Respeta y obedece a tus padres: Uno de los mejores consejos que puedo darte esque respetes y obedezcas a tus padres en todo. Esto es lo que la Palabra inspirada por Dios nos enseña. Observa lo que dice el apóstol Pablo al respecto: “Hijos, obedece en el Señor a vuestros padres porque esto es justo, honra a tu padre y a tu madre porque este es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra.” Todos aquellos jóvenes que no han hecho caso a este pasaje han terminado sus vidas en la cárcel o en la avenida de la muerte. En lo personal, conozco muchos jóvenes que han muerto por causa de no escuchar los consejos sabios de sus padres. Espero en Dios que este no sea el caso contigo. Tus padres se merecen todo el respeto posible, ya que ellos se han preocupado por ti, y han provisto todo lo necesario para que puedas vivir. No seas un mal-agradecido, sino más bien, cuida de ellos y obedece lo que ellos te mandan. Ellos saben lo que es mejor para ti.
Anuncia el Evangelio a tus amigos: Otro consejo practico y de mucha importancia es el anunciar el evangelio de Cristo a tus amigos. La Biblia nos exhorta a ser evangelistas, esto es, personas que llevan las buenas nuevas de salvación a los perdidos (Marcos 16:15; Mateo 28:18-20; Mateo 4:19; Lucas 5:10; Marcos 1:17). La Biblia también nos exhorta a amar a nuestro prójimo (Marcos
12:31). Una de las maneras como podemos mostrar amor a nuestro prójimo es anunciándoles las buenas nuevas de salvación, para que de esta manera tengan la oportunidad de pasar la eternidad en el cielo. El anunciar el evangelio no es una opción, sino mas bien un mandamiento por parte del Señor. Si no obedecemos a este mandamiento Dios no estará contento con nosotros. Así que, te animo a que anuncies las buenas nuevas de salvación a todos tus amigos en la escuela y en el trabajo. Invítalos a los servicios de la Iglesia para que vengan y escuchen la Palabra de Dios. Seria muy hermoso que todos tus amigos fueran cristianos. Tú puedes contribuir para que este sea el caso.

Selecciona buenas compañías: Una de las cosas que ha metido en problemas a los jóvenes son sus amistades, las cuales no son una influencia positiva para ellos. La Biblia nos exhorta a que prestemos atención a la clase de amistades que debemos buscar. Observa lo que el apóstol Pablo nos dice en 1 Corintios 15:33: “No erréis, las malas compañías corrompen las buenas costumbres.” La versión Reina Valera 2000 dice: “No erréis; los malos compañeros corrompen el buen carácter.” En realidad este es el caso. Bien dice el dicho que “el que entre lobos
anda, a aullar aprende.” También dice otro dicho: “El que entre la miel anda, algo se le pega.” Si tú te juntas con malas amistades, tarde que temprano estarás imitando sus malos caminos, y esto traerá serias consecuencias. Recuerda que las malas compañías no quieren que tú pases la eternidad en el cielo, sino más bien en el castigo eterno. No escuches a tus malas compañías, sino más bien, escucha a Dios y Su Palabra.

De acuerdo a la Biblia el mundo no tiene nada que ofrecerte. Observa lo que dice el apóstol Juan:
“No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo, si alguno ama al mundo el amor del Padre no esta en el. Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y también suNegritas pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” Como podemos observar, el mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanecerá para siempre. Lo único que el mundo ofrece es placer, pero solo por un corto tiempo (Hebreos 11:25). Después que has gozado de este breve placer, luego vienen las consecuencias. Recuerda que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23). La Biblia dice que cualquiera que se hace amigo del mundo se constituye enemigo de Dios (Santiago 4:4). Ser enemigo de Dios no es algo recomendable, ya que Dios es el único dador de la vida eterna. Y si el es tu enemigo, no podrás entrar al cielo. Así que, te animo a que deseches las practicas de este mundo y mejor sigue la santidad para que un día puedas ver a Dios (Hebreos 12:14).